Por: Luis Villanueva Carbajal

En la actualidad, existen alrededor de 125,000 trabajadores en construcción civil en planilla, pero el número de trabajadores declarados en planilla no supera el 30% de la población económicamente activa (PEA) en el sector.


Esto se debe a la proliferación de la subcontratación, que genera una nefasta modalidad que recorta derechos laborales y sociales conquistados con el sacrificio de nuestra lucha sindical.


La Federación de Trabajadores en Construcción civil del Perú (FTCCP) junto a otras organizaciones del sector construcción como CAPECO y CONAFOVICER venimos implementando medidas para enfrentar la informalidad, y junto al Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE) coordinamos acciones más efectivas del SUNAFIL en las obras de construcción, pero aún resulta insuficiente.


La lucha contra la informalidad empresarial debe ser una tarea constante, porque perjudica directamente al trabajador, pues a este se le recorta sus salarios y otros derechos laborales, los cuales incluso ya están presupuestados en la obra: forman parte del presupuesto, pero no llegan al trabajador.


La informalidad genera competencia desleal contra las empresas que sí cumplen con los derechos laborales. Y existen, también, obras financiadas por el Estado en todo el Perú donde las empresas subcontratistas no cumplen con estos derechos laborales, es decir, los peruanos pagamos por ello, pero el dinero no llega totalmente al trabajador, que sufre recorte de salarios y falta de medidas de seguridad y salud en las obras.


Ahora que el Gobierno central ha destinado, a partir del año 2020, cien mil millones de soles para obras de infraestructura, es necesario que se ejerza mayor control en el cumplimiento de estos derechos y sanción al incumplimiento, pues el dinero de todos los peruanos.


Por otro lado, esta millonaria inversión anunciada para 2020, también preocupa a los trabajadores de la construcción porque los mecanismos de licitaciones o financiamiento de las obras se mantienen sin variación, como la Ley de Compras y Adquisiciones del Estado, Pro Inversión, la modalidad de las asociaciones públicas-privadas (APP); es decir, las condiciones fácticas mediante las cuales se ejerció el tinglado de corrupción en las obras de construcción civil siguen vigentes. Debemos fortalecer los sistemas de control a todo nivel.

Bienvenidos todos a la casa de los trabajadores del andamio. Reciban el saludo fraterno del Secretariado Ejecutivo de la FTCCP, agradeciendo vuestra presencia.

Señores dirigentes de las diversas organizaciones sindicales, políticas y sociales; señoras, señores, dirigentes de los sindicatos bases de la FTCCP, que con dedicación, especialización y esfuerzo realizan la actividad de alto riesgo de construcción en nuestro país contribuyendo al bienestar y progreso social que la sociedad requiere y exige; a ustedes el homenaje en el “Día de los Trabajadores en Construcción Civil”, instituido por Ley Nº 24324.

Día propicio que nos sirve, igualmente, de acuerdo a nuestros Estatutos, para reconocer a personas o entidades que han contribuido al desarrollo de la construcción con el “Reconocimiento al Mérito-FTCCP” de carácter oficial que la FTCCP otorga anualmente.

Es importante recordar que el origen del Día que hoy celebramos es el Congreso constitutivo de la Federación Latinoamericana de la Edificación, Madera y Materiales de Construcción (FLEMACON) realizado en 1970, en este local institucional, donde se acordó establecer en los países de América Latina el 25 de octubre como el “Día de los Trabajadores en Construcción Civil”, que la FTCCP logró después de 15 años de lucha.

Nuestra Federación se mantiene unida y combativa, gracias al sacrificio y lucha de miles de trabajadores de la construcción a nivel nacional, que hacen posible la vigencia de nuestra histórica organización sindical, con claros principios democráticos y clasistas.

Principios que se han ratificado en el 27º Congreso Nacional Ordinario de la FTCCP realizado en el mes de junio último, en el que se han afianzado la unidad orgánica, la democracia sindical y la renovación de cuadros en todas las instancias; así como la estrategia política sindical; que pasa por la lucha consecuente de la defensa de los trabajadores y del pueblo.

Junto a ello, el Congreso acordó la lucha contra la violencia criminal en obras; la defensa de la negociación colectiva por rama de actividad que representamos, así como la necesidad de la capacitación técnica de los trabajadores, el cumplimiento de las normas de seguridad y salud en el trabajo, entre otros.

Estamos avanzando. En el presente año logramos solucionar la negociación colectiva, resguardando nuestros intereses, lográndose incrementos que superaron la pérdida de la capacidad adquisitiva en el periodo, obteniéndose aumentos reales. Debemos resaltar la aptitud de lucha de los trabajadores de la Construcción que, pese a las difíciles condiciones en que se desarrolló la negociación colectiva, siempre se mantuvieron firmes para defender su pliego de reclamos y a su FTCCP como el gremio representativo de los trabajadores del sector.

Asimismo, se logró la publicación del Reglamento de Seguridad y Salud en el Trabajo para el Sector Construcción (D.S. 011-2019-TR). Estamos trabajando los protocolos complementarios.

Igualmente, en el presente año, se ha conseguido que el CONAFOVICER sea reconocido como entidad oficial de certificación por competencias laborales de los trabajadores de la construcción, situación de especial importancia como se expuso en la EXCON 2019.

La actividad de la construcción tiene características especiales que lo diferencian del régimen general: la eventualidad hace imposible que el trabajador en el lapso de su vida laboral acumule 20 años de aportes como los trabajadores del régimen general; el mayor desgaste físico que demandan las labores de construcción trae como consecuencia un envejecimiento prematuro. Hasta diciembre de 1992 teníamos un sistema de jubilación anticipada, en la que el trabajador podía acceder a una pensión de jubilación con 15 años de aportes, de los cuales los últimos 5 tenían que ser de la actividad.

Por ello demandamos que se restituya nuestro derecho a la jubilación con 15 años de aportes al Sistema Nacional de Pensiones, que el gobierno de Fujimori nos arrebató. Así como la eliminación de los seudosindicatos que son fachadas del crimen organizado. A su vez, es de suma importancia que se reconozca oficialmente la vigencia de nuestro régimen especial en las obras públicas de administración directa que realizan las entidades públicas, como así  fue reconocido por la Corte Suprema.

Según datos del CONAFOVICER, a setiembre de 2019 se reportan alrededor de 120,000 trabajadores en construcción civil en planillas, pero el número de trabajadores declarados en planilla no supera el 30% de la PEA en el sector. Esto se debe, en gran parte, a la proliferación de la subcontratación, que genera una nefasta modalidad de contratación que recorta derechos laborales y sociales conquistados con el sacrificio de nuestra lucha sindical.

Es cierto que junto a CAPECO y el CONAFOVICER venimos implementando medidas para enfrentar la informalidad, y conjuntamente con el MTPE coordinamos acciones más efectivas del SUNAFIL en las obras de construcción, pero aún resulta insuficiente.

Asimismo, estamos impulsando la certificación laboral de los trabajadores de la construcción. Por ello, promovemos la capacitación técnica de los trabajadores a fin de mejorar sus competencias laborales. Este objetivo se desarrolla a través de programas y convenios que celebramos con SENCICO, Instituto CAPECO y CONAFOVICER.

Compañeras y compañeros:

Esta celebración se realiza en medio de una crisis política, económica y social, que afecta a la mayoría de peruanos; agravada por la crisis moral que corroe los cimientos de la institucionalidad pública y privada, a causa de la corrupción e impunidad de larga data, expuesta en su gran magnitud por el caso Lava Jato, que compromete, a la fecha, a cuatro expresidentes de la República y altos funcionarios del Estado, autoridades regionales y municipales, etc.

Situación que ha tenido su desenlace con la disolución del Congreso de la República, una seria derrota política de la alianza fujiaprista y los sectores conservadores.

El Gobierno actual tiene la responsabilidad de ejecutar políticas sectoriales que permitan el crecimiento de nuestra economía. Los actores del sector de la construcción, trabajadores, empresarios y profesionales hemos logrado consensuar propuestas de políticas para reactivar la construcción, que han sido alcanzadas al Ejecutivo.

Por lo mismo, el Gobierno central ha destinado, a partir del año 2020, cien mil millones de soles para obras de infraestructura; nuestra preocupación radica en que los mecanismos de licitaciones o financiamiento de las obras, se mantienen sin variación, como la LCAE, Pro Inversión, la modalidad de APP, por lo que exigimos fortalecer los sistemas de control, a todo nivel.

Estamos convencidos que el diálogo con resultados, permite equilibrar las demandas justas de los trabajadores, con las expectativas de los empresarios. El diálogo no es un sustituto del activismo, la movilización y la protesta de los trabajadores organizados; es una estrategia muy útil para obtener resultados concretos. Por lo tanto, con los empleadores debemos seguir tratando temas como el sistema de contratación de obras, la informalidad que genera competencia desleal y empleo precario, la baja productividad, las pensiones, la lucha contra la corrupción, etc.

Por un nuevo Estado democrático

La crisis del país es integral y tiene raíces estructurales y coyunturales. Su causa principal radica en la persistencia de un modelo económico excluyente que privilegia a unos cuantos y excluye a las grandes mayorías. Las élites políticas que han gobernado el país por casi dos siglos, y sus partidos políticos, están desacreditados, no representan ninguna alternativa de cambio.

El capitalismo neoliberal impuesto por Fujimori, como sistema político y económico en el Perú, ha fracasado. La corrupción ha traído como consecuencia salarios y pensiones de hambre, mayor desempleo y pobreza. Se calcula que el costo anual de la corrupción bordea los 40 mil millones de soles, casi un 25% del Presupuesto de la Nación.

Los sistemas públicos de salud y educación son deficientes, a propósito, para que la población derive a los servicios privados, a las universidades y clínicas que son los negocios de excongresistas, exministros y otros especuladores.

El predominio del libre mercado, sin la función tuitiva del Estado, es el dogma de los neoliberales ortodoxos, evasores y deudores de miles de millones de soles por impuestos, que cuentan con la defensa de lujosos estudios de abogados vinculados a los partidos políticos de la derecha conservadora. El dogma neoliberal viene explotando en nuestro continente: los recientes sucesos en Ecuador, Chile, Argentina, son hechos palpables.

Frente a la crisis, nuestro 27° Congreso Nacional Ordinario, realizado en Lima del 12 al 15 de junio, acordó que los trabajadores de la construcción impulsemos un movimiento político para llegar al poder, junto a las organizaciones sociales y políticas que buscan un cambio de modelo de desarrollo con equidad social.

Nos reafirmamos en la urgente necesidad de cambiar la Constitución fujimorista del 93, que beneficia a los ricos y excluye del crecimiento económico a la mayoría de peruanos. Y refundar un nuevo Estado, realmente democrático.

Desde nuestro frente, con unidad, coadyuvaremos para salir de la actual crisis que atraviesa el país, los trabajadores sabremos impulsar un movimiento político-social, que priorice a la sociedad, a los trabajadores, sus necesidades y su calidad de vida, que todos nos merecemos.

¡VIVA EL DÍA DE LOS TRABAJADORES EN CONSTRUCCIÓN CIVIL!

¡VIVA CONSTRUCCIÓN CIVIL! ¡VIVA EL PERÚ!

Este 25 de octubre celebramos el Día de los Trabajadores en Construcción Civil, día no laborable para los trabajadores del sector construcción, pero con goce de haber sin afectar el salario dominical, por Ley 24324.

Con motivo de esta fecha, la Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú (FTCCP) realizará el 23 de octubre un acto político sindical en su local de La Victoria (Prol. Cangallo 670) al que asistirán dirigentes sindicales, políticos y representantes de las organizaciones del sector construcción.

En este acto otorgaremos el Reconocimiento al Mérito-FTCCP y la Medalla Pedro Huilca Tecse a personalidades que han aportado a la lucha de los trabajadores del sector construcción.

El Reconocimiento al Mérito-FTCCP fue instaurado por Resolución Ministerial N.° 265-2004-TR y, de acuerdo al Estatuto de la Federación, se brinda en el marco de las celebraciones por el Día de los Trabajadores en Construcción Civil (25 de octubre).

El origen del Día de los Trabajadores en Construcción Civil se remonta al año 1970, fecha en que se realizó el Congreso constitutivo de la Federación Latinoamericana de la Edificación, Madera y Materiales de la Construcción (FLEMACON).

Uno de los acuerdos de este Congreso, al que asistieron sindicatos del sector construcción de América latina, fue luchar para que se establezca el 25 de octubre como el día de los trabajadores del rubro en Latinoamérica, algo que la Federación logró 15 años después en el Perú, en 1985.

La Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú respalda la disolución del Congreso de la República, la cual fue una demanda de los trabajadores y el pueblo organizado y movilizado en las calles.

Rechazamos el comunicado de la CONFIEP, que sindica de inconstitucional la medida del Ejecutivo, lo cual revela que sus intereses coinciden con los del aprofujimorismo en el disuelto Congreso.

En este contexto, exigimos que se derogue la Política y el Plan Nacional de Competitividad y Productividad y el decreto que posibilita la privatización paulatina de Sedapal y las empresas del Estado, ambas medidas impulsadas por la CONFIEP.

El respaldo a la disolución del Congreso no cambia en nada nuestra oposición al Gobierno cuando atenta contra los derechos de los trabajadores y otros como la consulta previa. El pueblo que demandó el cierre del Congreso también respaldó a las comunidades en los conflictos mineros, pues en un estado de derecho no debe existir explotación minera sin licencia social.

 

Recordamos al presidente de la República que la propuesta de los trabajadores y el pueblo organizado fue impulsar una nueva Constitución que represente los intereses del pueblo y elecciones generales, pues la premisa de la movilización ciudadana siempre fue ¡Que se vayan todos los corruptos y explotadores!

Finalmente, informamos que estaremos vigilantes para que se respeten los derechos fundamentales de los ciudadanos y trabajadores.

Secretariado Ejecutivo de la FTCCP

Por: Luis Villanueva Carbajal

La crisis actual del país es integral y tiene raíces estructurales y coyunturales. Su causa principal radica en la persistencia de un modelo económico capitalista excluyente que privilegia a unos cuantos y excluye a las grandes mayorías. Las élites políticas que han gobernado el país por casi dos siglos, y sus partidos políticos, están desacreditados, no representan ninguna alternativa de cambio.

El capitalismo neoliberal impuesto por Fujimori, como sistema político y económico en el Perú durante 25 años, ha fracasado. La corrupción de empresarios y políticos ha traído como consecuencia salarios y pensiones de hambre, mayor desempleo y pobreza, la privatización de servicios básicos como la luz y la inminencia de que lo mismo suceda con el agua.

El sistema de salud y de educación públicos son deficientes, a propósito, para que la población derive a los servicios privados, a las universidades y clínicas que son los negocios de congresistas y ministros. Por eso los congresistas del FP y el Apra investigan a la SUNEDU, porque ha sancionado a universidades corruptas y estafadoras.

La alta inseguridad ciudadana, que se refleja en las 2800 muertes violentas en lo que va del año y los asaltos en las calles que todos los peruanos sufrimos cada día, es parte de un sistema que prioriza la seguridad policial de las mineras, empresas privadas e incluso de políticos en vez de la seguridad de los trabajadores y la ciudadanía en las calles.

Y las actuales fuerzas progresistas, que se atribuyen la representatividad de los trabajadores, han demostrado ser insuficientes y no priorizan en su agenda la redistribución de la riqueza para todos, a través de los salarios, pensiones, acceso a la salud y educación gratuitas y de calidad, entre otros temas que sí afectan directamente la calidad de vida de los peruanos.

Los peruanos pagamos más caro nuestra electricidad y nuestro gas, nuestro salario no cubre nuestras necesidades del mes, trabajamos más horas a la semana que en otros países. Por si fuera poco, en este país de flora y fauna megadiversa, aun con el boom de la gastronomía, nuestra gente muere de anemia o tuberculosis y otras enfermedades curables.

Ante ello, el 27° Congreso Nacional Ordinario de la Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú (FTCCP), realizado en Lima del 12 al 15 de junio, planteó que los trabajadores impulsemos un movimiento político para llegar al poder junto a las organizaciones sociales y políticas que buscan un cambio de modelo de desarrollo con equidad social.

Para ello es necesaria la unidad con otras fuerzas políticas y movimientos sindicales y sociales, que se unan a la causa de un gobierno democrático y popular, dejando de lado las viejas prácticas de los políticos de siempre.

Como primer objetivo nos proponemos el cambio de la Constitución fujimorista del 93, que permite la entrega las riquezas nacionales al gran capital extranjero y a la oligarquía parasitaria colonial que ha gobernado el Perú los últimos dos siglos.

(Tomado del diario UNO, edición 1 de octubre de 2019)

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