Gobierno debe priorizar la construcción

(Por: Luis Villanueva Carbajal)

Es un secreto a voces el próximo cambio de ministros que el presidente Martín Vizcarra alista para mejorar su popularidad de cara a su mensaje del 28 de julio.

Visible ha sido el descontento generado por la falta de ejecución de presupuestos en los ministerios, especialmente el de Vivienda, Construcción y Saneamiento, pues en promedio ha ejecutado menos de la cuarta parte del total.

Esta cartera apenas ha ejecutado el 11.1% del presupuesto de 582 millones de soles del Programa Nacional de Saneamiento Rural, 14.8% de los 515 millones del Programa Nacional de Saneamiento Urbano y un 25.7% de los 510 millones del programa Agua Segura para Lima y Callao.

Los datos son del Ministerio de Economía y Finanzas. De ahí que el ministro Carlos Oliva haya realizado su jalón de orejas a los diversos ministerios y, de paso, a los gobiernos regionales, porque aun cuando hay dinero presupuestado no se ejecutan las obras que necesita el país. Esa es la razón de las “renuncias” de los viceministros de Vivienda y Construcción.

Tiene razón el Ministro de Economía y Finanzas, Carlos Oliva, al hacerle un jalón de orejas a los ministros que no han ejecutado su presupuesto, pero la crítica debe hacerse también a quienes han escogido a estos políticos para una tarea que les ha quedado grande. Dinero hay, falta políticos probos para realizar el trabajo.

Es importante que el nuevo gabinete priorice medidas que ayuden a reducir la pobreza y el desempleo, y una de ellas es dinamizar la construcción en todo el Perú. Más cuando en el sector la pobreza campea, pues del millón de trabajadores del rubro, de acuerdo a estadísticas del INEI, apenas 110,000 están en planilla. Cientos de miles se encuentran en desempleo, trabajando en la informalidad o en labores temporales sobreviviendo fuera del ámbito de la construcción.

Reiteramos las demandas hechas al presidente del Consejo de Ministros, Salvador del Solar, en carta enviada a la PCM el 28 de mayo, donde planteamos la reactivación de la industria de la construcción a través de la Reconstrucción con Cambios e impulsando la ejecución de obras de infraestructura, para dotar de servicios básicos a los millones de peruanos que no cuentan con ellos en pleno siglo XXI.

(Tomado del diario UNO, 8 de julio de 2019, columna EN CONCRETO).