Mensaje de Luis Villanueva Carbajal a los trabajadores en construcción civil

Bienvenidos todos a la casa de los trabajadores del andamio. Reciban el saludo fraterno del Secretariado Ejecutivo de la FTCCP, agradeciendo vuestra presencia.

Señores dirigentes de las diversas organizaciones sindicales, políticas y sociales; señoras, señores, dirigentes de los sindicatos bases de la FTCCP, que con dedicación, especialización y esfuerzo realizan la actividad de alto riesgo de construcción en nuestro país contribuyendo al bienestar y progreso social que la sociedad requiere y exige; a ustedes el homenaje en el “Día de los Trabajadores en Construcción Civil”, instituido por Ley Nº 24324.

Día propicio que nos sirve, igualmente, de acuerdo a nuestros Estatutos, para reconocer a personas o entidades que han contribuido al desarrollo de la construcción con el “Reconocimiento al Mérito-FTCCP” de carácter oficial que la FTCCP otorga anualmente.

Es importante recordar que el origen del Día que hoy celebramos es el Congreso constitutivo de la Federación Latinoamericana de la Edificación, Madera y Materiales de Construcción (FLEMACON) realizado en 1970, en este local institucional, donde se acordó establecer en los países de América Latina el 25 de octubre como el “Día de los Trabajadores en Construcción Civil”, que la FTCCP logró después de 15 años de lucha.

Nuestra Federación se mantiene unida y combativa, gracias al sacrificio y lucha de miles de trabajadores de la construcción a nivel nacional, que hacen posible la vigencia de nuestra histórica organización sindical, con claros principios democráticos y clasistas.

Principios que se han ratificado en el 27º Congreso Nacional Ordinario de la FTCCP realizado en el mes de junio último, en el que se han afianzado la unidad orgánica, la democracia sindical y la renovación de cuadros en todas las instancias; así como la estrategia política sindical; que pasa por la lucha consecuente de la defensa de los trabajadores y del pueblo.

Junto a ello, el Congreso acordó la lucha contra la violencia criminal en obras; la defensa de la negociación colectiva por rama de actividad que representamos, así como la necesidad de la capacitación técnica de los trabajadores, el cumplimiento de las normas de seguridad y salud en el trabajo, entre otros.

Estamos avanzando. En el presente año logramos solucionar la negociación colectiva, resguardando nuestros intereses, lográndose incrementos que superaron la pérdida de la capacidad adquisitiva en el periodo, obteniéndose aumentos reales. Debemos resaltar la aptitud de lucha de los trabajadores de la Construcción que, pese a las difíciles condiciones en que se desarrolló la negociación colectiva, siempre se mantuvieron firmes para defender su pliego de reclamos y a su FTCCP como el gremio representativo de los trabajadores del sector.

Asimismo, se logró la publicación del Reglamento de Seguridad y Salud en el Trabajo para el Sector Construcción (D.S. 011-2019-TR). Estamos trabajando los protocolos complementarios.

Igualmente, en el presente año, se ha conseguido que el CONAFOVICER sea reconocido como entidad oficial de certificación por competencias laborales de los trabajadores de la construcción, situación de especial importancia como se expuso en la EXCON 2019.

La actividad de la construcción tiene características especiales que lo diferencian del régimen general: la eventualidad hace imposible que el trabajador en el lapso de su vida laboral acumule 20 años de aportes como los trabajadores del régimen general; el mayor desgaste físico que demandan las labores de construcción trae como consecuencia un envejecimiento prematuro. Hasta diciembre de 1992 teníamos un sistema de jubilación anticipada, en la que el trabajador podía acceder a una pensión de jubilación con 15 años de aportes, de los cuales los últimos 5 tenían que ser de la actividad.

Por ello demandamos que se restituya nuestro derecho a la jubilación con 15 años de aportes al Sistema Nacional de Pensiones, que el gobierno de Fujimori nos arrebató. Así como la eliminación de los seudosindicatos que son fachadas del crimen organizado. A su vez, es de suma importancia que se reconozca oficialmente la vigencia de nuestro régimen especial en las obras públicas de administración directa que realizan las entidades públicas, como así  fue reconocido por la Corte Suprema.

Según datos del CONAFOVICER, a setiembre de 2019 se reportan alrededor de 120,000 trabajadores en construcción civil en planillas, pero el número de trabajadores declarados en planilla no supera el 30% de la PEA en el sector. Esto se debe, en gran parte, a la proliferación de la subcontratación, que genera una nefasta modalidad de contratación que recorta derechos laborales y sociales conquistados con el sacrificio de nuestra lucha sindical.

Es cierto que junto a CAPECO y el CONAFOVICER venimos implementando medidas para enfrentar la informalidad, y conjuntamente con el MTPE coordinamos acciones más efectivas del SUNAFIL en las obras de construcción, pero aún resulta insuficiente.

Asimismo, estamos impulsando la certificación laboral de los trabajadores de la construcción. Por ello, promovemos la capacitación técnica de los trabajadores a fin de mejorar sus competencias laborales. Este objetivo se desarrolla a través de programas y convenios que celebramos con SENCICO, Instituto CAPECO y CONAFOVICER.

Compañeras y compañeros:

Esta celebración se realiza en medio de una crisis política, económica y social, que afecta a la mayoría de peruanos; agravada por la crisis moral que corroe los cimientos de la institucionalidad pública y privada, a causa de la corrupción e impunidad de larga data, expuesta en su gran magnitud por el caso Lava Jato, que compromete, a la fecha, a cuatro expresidentes de la República y altos funcionarios del Estado, autoridades regionales y municipales, etc.

Situación que ha tenido su desenlace con la disolución del Congreso de la República, una seria derrota política de la alianza fujiaprista y los sectores conservadores.

El Gobierno actual tiene la responsabilidad de ejecutar políticas sectoriales que permitan el crecimiento de nuestra economía. Los actores del sector de la construcción, trabajadores, empresarios y profesionales hemos logrado consensuar propuestas de políticas para reactivar la construcción, que han sido alcanzadas al Ejecutivo.

Por lo mismo, el Gobierno central ha destinado, a partir del año 2020, cien mil millones de soles para obras de infraestructura; nuestra preocupación radica en que los mecanismos de licitaciones o financiamiento de las obras, se mantienen sin variación, como la LCAE, Pro Inversión, la modalidad de APP, por lo que exigimos fortalecer los sistemas de control, a todo nivel.

Estamos convencidos que el diálogo con resultados, permite equilibrar las demandas justas de los trabajadores, con las expectativas de los empresarios. El diálogo no es un sustituto del activismo, la movilización y la protesta de los trabajadores organizados; es una estrategia muy útil para obtener resultados concretos. Por lo tanto, con los empleadores debemos seguir tratando temas como el sistema de contratación de obras, la informalidad que genera competencia desleal y empleo precario, la baja productividad, las pensiones, la lucha contra la corrupción, etc.

Por un nuevo Estado democrático

La crisis del país es integral y tiene raíces estructurales y coyunturales. Su causa principal radica en la persistencia de un modelo económico excluyente que privilegia a unos cuantos y excluye a las grandes mayorías. Las élites políticas que han gobernado el país por casi dos siglos, y sus partidos políticos, están desacreditados, no representan ninguna alternativa de cambio.

El capitalismo neoliberal impuesto por Fujimori, como sistema político y económico en el Perú, ha fracasado. La corrupción ha traído como consecuencia salarios y pensiones de hambre, mayor desempleo y pobreza. Se calcula que el costo anual de la corrupción bordea los 40 mil millones de soles, casi un 25% del Presupuesto de la Nación.

Los sistemas públicos de salud y educación son deficientes, a propósito, para que la población derive a los servicios privados, a las universidades y clínicas que son los negocios de excongresistas, exministros y otros especuladores.

El predominio del libre mercado, sin la función tuitiva del Estado, es el dogma de los neoliberales ortodoxos, evasores y deudores de miles de millones de soles por impuestos, que cuentan con la defensa de lujosos estudios de abogados vinculados a los partidos políticos de la derecha conservadora. El dogma neoliberal viene explotando en nuestro continente: los recientes sucesos en Ecuador, Chile, Argentina, son hechos palpables.

Frente a la crisis, nuestro 27° Congreso Nacional Ordinario, realizado en Lima del 12 al 15 de junio, acordó que los trabajadores de la construcción impulsemos un movimiento político para llegar al poder, junto a las organizaciones sociales y políticas que buscan un cambio de modelo de desarrollo con equidad social.

Nos reafirmamos en la urgente necesidad de cambiar la Constitución fujimorista del 93, que beneficia a los ricos y excluye del crecimiento económico a la mayoría de peruanos. Y refundar un nuevo Estado, realmente democrático.

Desde nuestro frente, con unidad, coadyuvaremos para salir de la actual crisis que atraviesa el país, los trabajadores sabremos impulsar un movimiento político-social, que priorice a la sociedad, a los trabajadores, sus necesidades y su calidad de vida, que todos nos merecemos.

¡VIVA EL DÍA DE LOS TRABAJADORES EN CONSTRUCCIÓN CIVIL!

¡VIVA CONSTRUCCIÓN CIVIL! ¡VIVA EL PERÚ!