Por Mario Huamán Rivera

 

La economía del país enfrenta una seria crisis que está a punto de convertirse en recesión. Muchas obras de infraestructura están paralizadas por la inoperancia de las autoridades. Esto provoca desempleo y descontento. Según declaración del exministro Thorne, entre enero y junio de 2017 el país ha perdido 2,000 millones de soles por recaudación tributaria; S/ 1,000 millones son por devoluciones a las empresas mineras. Mientras tanto, el gabinete Zavala insiste en mantener los salarios bajos, reducir las inversiones públicas y desregular la economía, para favorecer a los ricos y al gran capital transnacional.

 

 

 

Esta semana hemos visto un crecimiento de la protesta laboral y social. La huelga de los maestros que empezó en junio, en el Cusco, se ha extendido a casi todas las regiones del país. Sus demandas consisten en mejoras remunerativas y cambios en los procesos de evaluación para que no puedan ser usados como mecanismos de despido. Los médicos, obstetras y enfermeras han realizado asimismo una huelga por mejoras presupuestales y aumento de salarios.

 

El problema de fondo es que las remuneraciones están estancadas desde hace mucho tiempo aun tras el crecimiento económico de años anteriores. Esto se debe a la política económica neoliberal que continúa impulsando el gobierno de PPK a través del gabinete Zavala. Mientras tanto, los precios suben afectando la economía popular, y los medios de comunicación ocultan esta información.

 

A los trabajadores organizados en la CGTP nos queda claro que solamente mediante la protesta organizada y unitaria se pueden lograr mejoras salariales y de condiciones de trabajo. Más aún, cuando el Gobierno abandona la política para encerrarse en sus dogmas neoliberales y demuestra incapacidad y desorientación.

 

La CGTP ha expresado su solidaridad inmediata con los trabajadores en huelga y estamos haciendo todos los esfuerzos para apoyar activamente los justos reclamos de maestros, médicos, mineros y muchos más sectores que han sufrido la indiferencia de los sucesivos gobiernos de turno, después de la dictadura de Fujimori.

 

Las huelgas deben resolverse mediante el diálogo, pero con resultados concretos. Sin embargo, estas soluciones serán temporales si el Gobierno no hace cambios drásticos en las orientaciones de sus políticas y en el propio Gabinete. Queda claro que después de las huelgas, Zavala y varios ministros deben renunciar a sus cargos.

Diario UNO, agosto 11, 2017

 

Teobaldo Bravo, secretario de Obras Pesadas de la FTCCP, realizó una visita al Comité de Obra del Puente de Llocllamayo (San Gabán, Carabaya, Puno), donde laboran alrededor de 200 trabajadores de construcción civil afiliados a la Federación. Se tomó conocimiento que ya está en camino la próxima construcción de la II Etapa de la Central Hidroeléctrica de San Gabán, lo que daría trabajo a cientos de obreros de construcción civil.

 

Asimismo, visitó la obra de la Central Hidroeléctrica de Ángel I, II y II, ubicada en Ollachea (Carabaya, Puno), que ha tenido un gran avance en la construcción. La FTCCP reconoce el arduo trabajo de los obreros de construcción civil de esta importante obra de infraestructura, quienes han resuelto, con jornadas de lucha y posteriores diálogos entre las partes, los diferentes problemas laborales que se han encontrado en el camino. Actualmente, casi 500 obreros se mantienen en esta construcción.

 

Tanto los trabajadores del Puente Llocllamayo como los de la Central Hidroeléctrica Ángel han tenido una activa participación directa con la FTCCP y su lucha por la defensa del Pliego Nacional de Reclamos, realizada con una Gran Movilización Nacional como parte de las acciones de la Jornada Nacional de Lucha del 19 de julio convocada por la CGTP.

Manuel Díaz Salazar saluda a los asistentes.

El martes 8 de agosto, la Asociación de Jubilados y Pensionistas de Construcción Civil cumplió 38 años de fundación. Arcadio Broncano, Evaristo Grados Cosío y Manuel Díaz Salazar, presidente, secretario de Defensa y secretario de Economía de la Asociación, respectivamente, presidieron la reunión celebratoria, realizada en su local institucional ubicado en Prolongación Cangallo Cdra. 6ta., La Victoria.

A esta actividad acudieron Geremías Escalante y Teobaldo Bravo, secretario de Educación y Cultura y secretario de Obras Pesadas de la Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú (FTCCP), así como la gerente de Logística del CONAFOVICER, Ingeniera María Elena Pérez.

Manuel Díaz Salazar exsecretario general de la FTCCP y fundador del CONAFOVICER, expresó que el principal problema que atraviesan los que trabajan en el sector, se les exige 20 años de aportes para poder jubilarse, aun cuando los obreros en construcción civil no tienen trabajos estables.

En los años 90 perdieron su derecho a la jubilación con 15 años de aportes, derecho que exigen se les restaure. La FTCCP ha incluido este reclamo en su Agenda Laboral 2016 presentada ante el Ministerio de Trabajo, lucha en la que están comprometidas las 185 bases afiliadas a la FTCCP, a nivel nacional.

Por Mario Huamán Rivera

Diario UNO agosto 4, 2017

 

El mensaje presidencial del 28 de julio dejó insatisfechos a los trabajadores y el pueblo peruano. Kuczynski prometió la reactivación económica durante su campaña electoral, pero no ha cumplido pues su Gobierno ha cometido errores en el manejo de la política económica, como dijo.

 

Hace más de 40 días que un importante sector de maestros está en huelga. Asimismo, el sector Salud se encuentra paralizado. Hace poco se realizó una huelga minera y la desocupación en la construcción sigue cayendo, así como el empleo en las ciudades, pero el presidente no entiende estos problemas. Ni se molestó en mencionarlo durante su mensaje. Digna soberbia de un lobista.

 

 

De otra parte, la CONFIEP está empeñada en impulsar una reforma laboral que desregule los contratos y abarate el despido, pero la respuesta masiva del pasado 19 de julio, cuando los trabajadores salieron a las calles en todo el país en la Jornada Nacional de Lucha, ha logrado frenarla.

 

El Gobierno quiere optar por una “mano dura” para resolver las diferentes huelgas y movilizaciones que se vienen desarrollando en todo el país. Esto supone una represión violenta y el despido de los trabajadores en huelga, ya sean médicos o maestros. Estas medidas abusivas no resolverán el problema, sino lo agudizarán aún más.

 

El Gobierno debe entender que no puede resolver el desarrollo económico y la crisis social mientras persista en el continuismo neoliberal, basado en los precios altos de los minerales, la desregulación laboral y algunas políticas de asistencialismo.

 

La política laboral basada en la explotación de mano de obra barata tiene un límite. El neoliberalismo está en bancarrota y solamente se sostiene por el respaldo de la oligarquía y del imperialismo.

 

El gabinete Zavala cree que puede resistir las huelgas y esperar que se desgasten. Es un error político muy serio. Las movilizaciones no se agotarán; por el contrario, la indignación y malestar seguirán creciendo, haciéndose cada vez más fuertes.

 

Fernando Zavala ha resultado completamente incapaz de reactivar la economía y de resolver los conflictos sociales, él no puede seguir al frente del gabinete ni mucho menos a cargo del Ministerio de Economía, porque representa los intereses del sistema financiero imperial.

 

 

Con urgencia, la CGTP ha puesto en agenda un Paro Nacional, en donde todas las luchas sectoriales laborales y las organizaciones populares de las regiones planteen la solución de sus demandas y el cambio del modelo neoliberal.

 

Los obreros de construcción civil exigen que en el sistema público se restablezca su derecho a obtener su jubilación con 55 años de edad y 15 años de aportes mínimos, el mismo que fue conculcado en la década del 90.

 

El secretario general adjunto de la Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú (FTCCP), Luis Villanueva, señaló que los obreros en construcción civil laboran en “permanente riesgo para la salud y la vida”.

 

La norma indica que esta labor se realiza “con el consiguiente desgaste físico en relación con otras actividades, lo que justifica un tratamiento de excepción para el beneficio de la jubilación”, informó Villanueva Carbajal.

 

“También debemos tener en cuenta el carácter eventual del trabajo en construcción civil. Solo para tener una idea de esto, debemos recordar que tan solo en planilla podemos contabilizar más de 100,000 obreros sin trabajo durante este 2017. ¿Así, cómo se les puede pedir 20 años de aportes?”, advirtió.

 

El dirigente sindical también mencionó al Tribunal Constitucional (sentencia 0261-2003-AA/TC), organismo que señaló estas y otras singularidades de construcción civil, por lo que justifica un “régimen diferenciado” incluyendo este, el de pensiones.

 

 

“En la actualidad, más del 85% de trabajadores afiliados al Sistema Nacional de Pensiones no han cumplido con sus 20 años de aporte y sobrepasan la edad de 55 años, por lo que están desamparados”, denunció.

 

 

 

 

 

 

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