La FTCCP frente a la situación nacional

Crecimiento económico y distribución

En el Perú la economía sigue creciendo, pero en medio de una aguda confrontación social determinada por la nula distribución de la riqueza. Esa injusta distribución es la que motiva las protestas sociales.

Es decir, más allá de los publicitados programas de alivio a la pobreza  no hay nada nuevo sobre la inclusión social. Las grandes reformas estructurales de la Educación, la salud, la seguridad social, el sistema pensionario, la reforma laboral, la reforma del Estado, entre otras, se quedaron en promesas.

Lo mismo pasa con el modelo económico que se prometió cambiar; los privilegios a las trasnacionales, los contratos portuarios fraudulentos, la recuperación del gas, la construcción del gaseoducto sur andino, el reflotamiento de Petro Perú y su participación directa en los grandes proyectos energéticos continúan en lo mismo.

Nuestra economía sigue dependiendo básicamente de la minería, amenazada actualmente por la desaceleración de la economía en China, la recesión de Europa y Estados Unidos que son nuestros principales compradores de materias primas; y en lo interno, por los conflictos sociales derivados de los problemas socio ambientales y laborales, no resueltos.

El gobierno ha optado por una nueva táctica (más ayuda social a las comunidades afectadas; agua, luz, pequeñas obras de infraestructura, asistencia médica, diálogo preventivo, etc.), pero los problemas de fondo no tienen solución.

¿Cesarán los conflictos sociales si no cambian las gollerías tributarias que tienen las trasnacionales desde la época de Fujimori, si se sigue contaminando los ríos, despojando de sus territorios a las comunidades, si continúa la política del cholo barato que profundizó García? Creemos que no, mientras sigan vigentes esas condiciones que el gobierno se comprometió a cambiar el modelo de crecimiento sin distribución, seguirá tropezando con una férrea resistencia social.

Frente a ello los trabajadores exigimos cambios de fondo que se modifique la política extractiva, se impulse una vigorosa política de industrialización, se resuelvan los problemas de los trabajadores, se cambien las relaciones con las mineras, se establezca el plan de desarrollo territorial, demarcando las zonas de exclusión minera, se revisen los contratos fraudulentos y que sea el Estado Nacional y no las trasnacionales las que dirijan el desarrollo nacional.

La revocatoria y la posición de los trabajadores de la construcción

En nuestro país, ha quedado demostrado que el nefasto y fracasado modelo neoliberal, no solamente continúa, sino que se profundiza, pero sobre todo se fortalece por la acción de un gobierno sumiso, convertido en un instrumento de los grupos de poder económico, de la derecha y los poderes fácticos. El viraje derechista no sólo ha significado un retroceso y un cambio de la correlación de fuerzas a favor de la derecha, sino que ésta se ha propuesto debilitar a las fuerzas de izquierda y al movimiento sindical y popular para evitarse una nueva derrota electoral como la que le infringimos el 2011.

La revocatoria de Susana Villarán y el indulto de Fujimori, son parte de esa ofensiva derechista, como lo es también el desmantelamiento de las medidas progresistas que asumió inicialmente el gobierno en materia laboral y en algunos otros sectores.

Expulsar a la izquierda de la Municipalidad de Lima y tener el control de la plaza electoral más importante del país con miras a las próximas elecciones, es el propósito político de la revocatoria. Para los corruptos como Castañeda y para las  mafias sindicales que los apoyan, el propósito es manejar las grandes inversiones que se están haciendo en Lima y colocar a los sindicatos mafiosos bajo su control. Es decir, si triunfa la revocatoria habrían triunfado los sindicatos mafiosos y los elementos más reaccionarios del país. En consecuencia los trabajadores de la construcción debemos condenar y rechazar enérgicamente a los revocadores y brindar nuestro más firme respaldo a la Alcaldesa de Lima, por las siguientes razones:

  1. Porque la revocatoria significaría la paralización de decenas de obras de desarrollo que viene realizando la municipalidad de Lima, bajo la dirección de la Alcaldesa Susana Villarán, obras que ha generado varios miles de puestos de trabajo, para los trabajadores de la construcción y de otros sectores (inversiones de 7 mil millones de soles).
  2. Porque está enfrentado valerosamente a las mafias y poniendo orden en el  transporte público, y, así mismo está reivindicando los derechos laborales de cerca de 80 mil  trabajadores (Choferes y cobradores) que vienen siendo vilmente explotados por los empresarios del transporte.
  3. Porque viene realizando una gestión transparente y honesta, con participación y fiscalización de la ciudadanía organizada,  en cambio, tras la revocatoria se esconden fuerzas oscuras, vinculadas a la corrupción, que vienen utilizando este mecanismo legítimo de consulta ciudadana para desestabilizar el gobierno de Lima y capturar el Municipio.
  4. Porque un triunfo de los revocadores significaría que las obras sean ocupadas por los sindicatos mafiosos impidiendo el libre ejercicio de la sindicalización y la negociación colectiva.
  5. Porque la revocatoria causaría un grave daño a la democracia y a la gobernabilidad del país, puesto que de revocarse a las autoridades legítimamente elegidas estaría generando el caos en la municipalidad de Lima, además de los ingentes gastos que significa la revocatoria y los subsiguientes procesos electorales para elegir nuevas autoridades.

 Por estas razones condenamos enérgicamente la campaña sucia de los revocadores y llamamos a los trabajadores de la construcción a votar resueltamente por el NO, participar como personeros y movilizarse en respaldo de la democracia y contra la corrupción. Así mismo ratificamos nuestro rechazo al indulto de Fujimori y nuestra posición de defensa de los derechos humanos. 

La situación de los trabajadores

En general los trabajadores del país, enfrentamos una situación complicada, de un lado tenemos la política laboral continuista del gobierno y de otro, la ofensiva del senderismo, empeñado en capturar las organizaciones sindicales y populares, aprovechando el descontento que se acrecienta por la política continuista del gobierno. Ante esta situación la III Asamblea Nacional de Delegados de la CGTP, realizada el 23 de febrero acordó impulsar la lucha por la defensa de nuestras organizaciones y la solución de la agenda laboral de los trabajadores.

En cuanto al grave problema de la violencia en las obras de construcción, se ha impuesto la más absoluta indiferencia del Ministerio de Trabajo frente al asesinato de dirigentes y trabajadores de la construcción. La Comisión Multisectorial encargada de abordar el problema de la violencia criminal en las obras de construcción y eliminar a las mafias de los Registros sindicales, no ha hecho nada concreto para abordar ese problema.

Con el nombramiento de Teresa Laos, en la cartera de Trabajo, se refuerzan las posiciones empresariales en ese Ministerio y por consiguiente se consolida las posiciones regresivas en el sector laboral. Es así, que hasta el momento, la Ministra no ha tomado acción en la búsqueda de soluciones a ninguno de los puntos señalados en nuestra Agenda Laboral, que le presentamos al asumir su cargo a principios de diciembre del año pasado.  Por el contrario al  mismo estilo del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial se ha enviado al Congreso el Proyecto de Ley del Servicio Civil, elaborado sin consulta a los trabajadores, el mismo que desaparece el Decreto Legislativo 276, ley de la Carrera Pública y elimina los derechos adquiridos por los trabajadores, afectando a más de 520 mil trabajadores del Estado.

En esa coyuntura, el senderismo (Acuerdista y Proseguir, MOVADEF y CONARE), encuentran condiciones propicias para impulsar su acción extremista, radicalizando  al extremo las medidas de lucha y buscando al mismo tiempo, copar el movimiento sindical, para ponerlo a su servicio.

En lo que se refiere concretamente a los trabajadores de la construcción, la situación es compleja. Arrecia la delincuencia en las obras, continúan los asesinatos de trabajadores, los sindicatos mafiosos continúan inscritos en el Ministerio de Trabajo, no se concreta el Reglamento de SST para la Construcción, continúan las amenazas a la negociación colectiva y la campaña contra el CONAFOVICER. Si bien ha crecido el empleo en el sector, todavía los trabajadores de la construcción laboramos en muchos casos en condiciones precarias e inseguras. Mientras tanto, la Agenda Laboral de la FTCCP presentada al Gobierno Central, no se resuelve.

Frente a este contexto nacional la III Asamblea Nacional de Delegados, realizada el 2 de marzo, luego de un profundo debate aprobó la Plataforma y el Plan de lucha de la FTCCP para el 2013 el mismo que hemos dado a conocer a nuestras bases y al movimiento sindical y popular.