“Siguen asesinando a los dirigentes sindicales”

Por Diario UNO  julio 4, 2016

Señala Mario Huamán, secretario general de la Confederación General de Trabajadores del Perú.

 

El secretario general de la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP), Mario Huamán, reflexiona sobre el grave problema de la delincuencia y la extorsión, a raíz de otro asesinato más de un dirigente sindical ocurrido apenas el jueves pasado.

 

Anuncia una marcha para el 13 de julio para exigir el cese de la violencia y congreso de la CGTP para noviembre; y espera que el nuevo gobierno cumpla sus promesas.

 

—¿Cuáles son los principales problemas que enfrentan los trabajadores en el país? 

 

—Empecemos por los obreros de construcción, que exigen medidas concretas contra la inseguridad ciudadana, que en el sector pasa por, primero, retirar los registros sindicales del Ministerio de Trabajo a los seudosindicatos vinculados a actos delictivos como la extorsión, el cobro de cupos y el asesinato. El jueves pasado, estas mafias han asesinado a Óscar Céspedes, dirigente de construcción civil en Sullana y padre de familia. Con él ya son 16 dirigentes sindicales asesinados impunemente en lo que va de este gobierno. Este es un tema central para nosotros, además de la defensa de los derechos laborales y la reactivación económica. Por todo esto, saldremos a marchar en todo el país este 13 de julio.

 

—¿También continúan los despidos masivos?

 

—Entre los obreros municipales congregados en la FENAOMP se registran despidos masivos de trabajadores en todo el país, incluyendo mujeres, madres que son el único sustento de su familia. Ellos tienen una movilización este jueves 7 de julio. Y los trabajadores de universidades, organizados en la FENTUP, realizarán un plantón el 17 de julio por sus demandas de aumentos y respeto a los derechos laborales.

 

—¿Qué otros problemas registran?


—Una preocupación es la libertad sindical. Hay despidos arbitrarios de trabajadores solo por hacer valer su derecho de sindicalizarse. El Sutep y los trabajadores estatales piden negociación colectiva. En el sector de la agroindustria el trabajo es muy precario; te despiden por sindicalizarte y los salarios son mínimos. Las empleadas del hogar son también vulnerables y casi no tienen derechos. El sindicato de la Universidad Cayetano Heredia pide que se cumpla un acuerdo firmado el año pasado y no lo resuelven y acosan laboralmente al dirigente sindical Gustavo Minaya. Otros dos sindicatos: Prosegur y Securitas tienen trabajadores que brindan seguridad ganando el sueldo mínimo y eso en un país donde la ciudadanía reconoce como principal flagelo la inseguridad ciudadana.

 

—¿De qué manera están afrontando estos problemas?


—La CGTP tiene una plataforma de lucha que está encaminada hacia la consecución de una Ley General de Trabajo justa y democrática, donde se establece una verdadera libertad sindical, para que no se despida a trabajadores solo por el hecho de afiliarse a un sindicato o por hacer valer su derecho a la protesta. También se ha establecido que los aumentos de la remuneración mínima vital deben hacerse con criterios técnicos para que cubra la canasta básica familiar; el sueldo mínimo debe ser de 1500 soles.

 

—La CGTP realizó su Asamblea Nacional de Delegados. ¿Qué nos puede informar sobre ello?


—Hubo una gran participación de dirigentes en esta X Asamblea Nacional de Delegados de la CGTP. Ha sido una reunión en la que se discutió la estrategia de la CGTP y sus bases frente al nuevo escenario político. También se eligió a la Comisión Organizadora del XIV Congreso Nacional, que será en noviembre.

 

—Kuczynski firmó compromisos con la CGTP y varias de sus bases. Siendo él un político de derecha, ¿tienen ustedes grandes expectativas sobre su gobierno?


—Los trabajadores buscamos que todas las izquierdas trabajen juntas y podamos construir un único referente político. Eso no se logró y finalmente apoyamos a Verónika Mendoza en primera vuelta. En segunda vuelta nos adherimos al voto crítico por PPK para cerrarle el paso a la dictadura. PPK firmó compromisos con la CGTP, la FTCCP y otros gremios sindicales. Ahora nuestro rol es estar vigilantes para que se cumplan esos compromisos. Queremos que todos los compromisos se cumplan.

 

Hay expertos reconocidos en el futuro gobierno. Un ejemplo es Gino Costa Santolalla, quien conoce de seguridad ciudadana. El nuevo gobierno debe enfrentar el problema de las mafias que operan en construcción civil, que asesinan a dirigentes y que tienen registros sindicales en el Ministerio de Trabajo.

 

—¿Qué hará la CGTP ante un Congreso dominado por el fujimorismo?
—Yo preguntaría qué haremos todos ante ello. Esta no es una lucha de la CGTP nada más, sino de los actores democráticos de este país. Esta iniciativa ya dio sus primeros frutos durante la movilización Keiko No Va, en la que participamos junto a colectivos de derechos humanos, jóvenes, para enfrentar este tema. Juntos debemos luchar contra la corrupción y el autoritarismo, por el respeto de todos los derechos.

 

SIGUEN LAS MAFIAS

Un gobierno que se va sin haber hecho nada por trabajadores

 

—¿Qué balance tiene del gobierno y del Ministerio de Trabajo?


—Ollanta Humala no ha hecho nada en beneficio de los trabajadores. Dijo que iba a liderar la lucha contra la delincuencia y deja un país inseguro, donde se hostiliza a los defensores de los derechos humanos y de los trabajadores. No ha hecho nada para mejorar el tema de la igualdad de género y la brecha salarial por género. No ha enfrentado los problemas generados por la privatización ni tampoco los problemas de la criminalización de la protesta. Por ejemplo, José Luis Chapa, dirigente de construcción, sigue siendo perseguido, con orden de encarcelamiento y con la casa embargada, aun cuando ya ha pagado la reparación civil por protestar contra el proyecto Tía María. Ningún ministro ha podido hacer algo y menos el actual ha actuado en el caso de los trabajadores de construcción civil.

 

Específicamente se le ha señalado que en los registros sindicales del Ministerio de Trabajo hay seudosindicatos vinculados con la delincuencia del sector, pero no hace nada al respecto, y los mafiosos aún tienen sus registros sindicales. Los despidos arbitrarios continúan, los trabajadores no tienen estabilidad laboral, las inspecciones laborales no cumplen con su rol específico de defensa de los trabajadores y no se cumple con la Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo. Esperamos que esto cambie en este nuevo gobierno. Y esperamos también que se promulgue la Ley General del Trabajo justa y democrática, como estamos planteándolo en la CGTP.