No anda bien de salud este nuevo Gobierno

Por: Mario Huamán Rivera

 

A cien días de este Gobierno, que se cumplen el 4 de noviembre, la Confederación de Trabajadores Estatales (CTE) ha anunciado una movilización conjuntamente con los obreros municipales (FENAOMP) y otras bases de la CGTP exigiendo diálogo con el Gobierno.

 

Esta medida de lucha cobra mayor fuerza tras las últimas denuncias sobre cómo operadores políticos que se encuentran alrededor del presidente Pedro Pablo Kuczynski hacen sus negociados con dinero de todos los peruanos.

 

En el sector Salud, el negociado de Carlos Moreno es solo una muestra de la corrupción del Estado para beneficio de las economías privadas. Sin embargo, nunca la salud ha sido tan cara, con hospitales colapsados, que ha sido lo único que dejó la publicitada Reforma de Salud del gobierno de Ollanta Humala.

 

Mientras tanto, proyectos como el nuevo Hospital Nacional Dos de Mayo, infraestructura de avanzada que reuniría tradición y modernidad en salud en un mismo lugar y para los pacientes más necesitados del país, siguen encarpetados, tal vez porque es más rentable para algunos mantener colapsados a los hospitales nacionales y derivar el servicio de salud y el dinero a las clínicas privadas.

 

En salud, es necesario dejar sin efecto la Ley 1153, que divide a los grupos ocupacionales en dos, para no reconocer derechos a los administrativos y no aumentar las guardias hospitalarias a los técnicos y auxiliares asistenciales. Por si fuera poco, no se cancela la deuda del decreto 037 ni los bonos por metas realizadas que fueron propuestas por el anterior gobierno.

 

Esta es una herencia de los exministros Midori de Habich y Óscar Ugarte, quienes estuvieron en el nacimiento del Instituto de Gestión de Servicios de Salud (IGSS) que solo ha servido para generar más burocracia y no ha presentado una mejoría en el sector.

 

La nefasta Ley Servir tampoco ha mejorado la atención, sino para generar ganancias ajenas. Por ejemplo, el presidente de Servir gana igual que el Presidente de la República y sus gerentes, igual que un ministro.

 

Por lo pronto, tenemos desde el Gobierno la palabra de Mayen Ugarte, funcionaria de la PCM, quien ha corroborado que la reforma del servicio civil demorará por lo menos 20 años y que a la fecha no ha dado resultados en ningún nivel. Y así, sin hacer nada para lo que han sido contratados, ganan tanto.

 

Por si fuera poco, los trabajadores del sector estatal hace 22 años que no reciben aumentos de sueldos ni pensiones dignas. (Diario UNO, octubre 14, 2016)